CAPITULO 7: LA NOCHE DE LOS LOBOS.
La noche del plenilunio Dana se reunió con Kai y Lunaestrellla, por teletransportación aparecieron en el bosque donde Dana hizo varios hechizos para sobrevivir. Avanzaban con mucha firmeza ya que Dana había hecho un hechizo para ver en la oscuridad. Llegaron a un río donde allí estaba el unicornio, que se fue al verles. Dana le siguió, dejando atrás a Kai y a Lunaestrella, llegó un momento que Dana le perdió de vista, y sólo vio a los lobos. Ella corrió a buscar al chico y a la yegua con los lobos persiguiéndola, y aguantando el sueño para que los hechizos no se deshicieran. Dana empezó a mandar estallidos de fuego contra los lobos, y el maestro desde la torre observaba los destellos, y mandó a Fenris a su ayuda. Cuando Dana ya casi estaba devorada por los lobos apareció Kai al que se agarro como una persona humana y se sentó detrás de él, encima de la yegua. Ellos corrían y los hechizos de Dana empezaban a fallar, y los chicos cayeron de Lunaestrlla. En ese momento apareció Fenris e intentó mandar un conjuro a los lobos, cogió a Dana y se la llevó cabalgando sobre el caballo de él. Cuando llegaron a la punta del bosque el elfo se bajo de su caballo y le dijo a Dana que cabalgase hasta el castillo, que iba a terminar con los lobos, le dio un azote al caballo y Dana obedeció sin dejar de mirar atrás.
miércoles, 7 de marzo de 2012
El valle de los lobos
CAPITULO 6: PREGUNTAS.
Dana sin poder más empezó a buscar información sobre los unicornios, había muchas leyendas, y un día, se encontró con Fenris en la biblioteca y le preguntó sobre ellos, el elfo, le dijo que todos los magos buscan un unicornio en su vida, y que se cuenta, que hay un unicornio en el valle de los lobos. Dana, mientras subía la escalera hacia su habitación, después de hablar con Fenris, se le apareció otra vez la mujer, le dijo “plenilunio”, solo eso, y desapareció. Cuando llegó a su habitación le contó a Kai, todo lo que le había pasado. Kai le dijo que todavía le faltaba preguntar por el unicornio, a la gente del pueblo, porque no habían pasado desde el día que llegaron. Dana le pidió un día libre al maestro, para ir al pueblo, pero con una excusa diferente a la de verdad. Al día siguiente partió al pueblo con Kai y Lunaestrella. Antes de llegar al pueblo estuvieron galopando y riendo en una pradera. Al llegar al pueblo Dana sólo vio a un niño con el que poder hablar. El niño la llamo bruja, y de los unicornios sólo le dijo que eran cuentos de viejas. Dana al darse la vuelta vio a una vieja ciega que reconoció a Dana por la voz de hace cinco años, que fue cuando llegó. La vieja le dijo que el unicornio solo los llega a ver algunas damas, y no muchas veces, en ese momento el niño de antes le preguntó con quien hablaba, y al ir a señalar a la vieja no vio a nadie. Cuando volvió a la Torre, estuvo unos días muy descentrada, hasta que habló con Maritta, que le ayudó mucho, y le dijo que intentase ver al unicornio una noche de plenilunio. Dana se volvió a centrar en sus estudios, para que el maestro no sospechara nada de su salida por la noche al bosque, ya que se lo tenía prohibido, y no se debía de enterar de sus visiones.
Dana sin poder más empezó a buscar información sobre los unicornios, había muchas leyendas, y un día, se encontró con Fenris en la biblioteca y le preguntó sobre ellos, el elfo, le dijo que todos los magos buscan un unicornio en su vida, y que se cuenta, que hay un unicornio en el valle de los lobos. Dana, mientras subía la escalera hacia su habitación, después de hablar con Fenris, se le apareció otra vez la mujer, le dijo “plenilunio”, solo eso, y desapareció. Cuando llegó a su habitación le contó a Kai, todo lo que le había pasado. Kai le dijo que todavía le faltaba preguntar por el unicornio, a la gente del pueblo, porque no habían pasado desde el día que llegaron. Dana le pidió un día libre al maestro, para ir al pueblo, pero con una excusa diferente a la de verdad. Al día siguiente partió al pueblo con Kai y Lunaestrella. Antes de llegar al pueblo estuvieron galopando y riendo en una pradera. Al llegar al pueblo Dana sólo vio a un niño con el que poder hablar. El niño la llamo bruja, y de los unicornios sólo le dijo que eran cuentos de viejas. Dana al darse la vuelta vio a una vieja ciega que reconoció a Dana por la voz de hace cinco años, que fue cuando llegó. La vieja le dijo que el unicornio solo los llega a ver algunas damas, y no muchas veces, en ese momento el niño de antes le preguntó con quien hablaba, y al ir a señalar a la vieja no vio a nadie. Cuando volvió a la Torre, estuvo unos días muy descentrada, hasta que habló con Maritta, que le ayudó mucho, y le dijo que intentase ver al unicornio una noche de plenilunio. Dana se volvió a centrar en sus estudios, para que el maestro no sospechara nada de su salida por la noche al bosque, ya que se lo tenía prohibido, y no se debía de enterar de sus visiones.
El valle de los lobos
CAPITULO 5: VISIONES.
Años después Dana, ya tenía la túnica verde, y tenía que empezar a estudiar el libro del fuego, su último nivel para llegar a ser maga, pero como todos estos años había estudiado mucho, decidió ese día tomárselo libre. Fue al lago y allí estaba Kai, transformado en un chico alto, rubio y guapo. Mantuvieron una conversación como de rencor, desde que llegaron a la torre casi no se habían visto, ya que Dana estaba muy centrada en sus estudios. Dana se fue, y llego a la cocina a cenar, donde con magia, ayudo a Maritta hacer sus tareas. Maritta la notó rara, y le dijo que estaba enamorada, a Dana se le calló el plato, lo recogió y se fue corriendo. Dana mientras subía por las escaleras, iba pensando, que Maritta se creía que estaba enamorada del elfo, y no de Kai, ya que Kai, solo lo ve ella y no hay ningún chico más en el castillo que Fenris, excepto el maestro, pero ella no creía que ella estuviese enamorada del maestro. Esa noche, se despertó por un terrible sueño, en el que aparecía Kai y una señora que le decía que estaba prisionera, y que Dana tenía que buscar al unicornio. Cuando se despertó, allí estaba Kai, hablaron y se reconciliaron mutuamente. Durante los días siguientes, Dana siguió viendo visiones de esa mujer, pero no solo por la noche, sino en todas partes, Kai quería buscar al unicornio pero Dana se negaba.
Años después Dana, ya tenía la túnica verde, y tenía que empezar a estudiar el libro del fuego, su último nivel para llegar a ser maga, pero como todos estos años había estudiado mucho, decidió ese día tomárselo libre. Fue al lago y allí estaba Kai, transformado en un chico alto, rubio y guapo. Mantuvieron una conversación como de rencor, desde que llegaron a la torre casi no se habían visto, ya que Dana estaba muy centrada en sus estudios. Dana se fue, y llego a la cocina a cenar, donde con magia, ayudo a Maritta hacer sus tareas. Maritta la notó rara, y le dijo que estaba enamorada, a Dana se le calló el plato, lo recogió y se fue corriendo. Dana mientras subía por las escaleras, iba pensando, que Maritta se creía que estaba enamorada del elfo, y no de Kai, ya que Kai, solo lo ve ella y no hay ningún chico más en el castillo que Fenris, excepto el maestro, pero ella no creía que ella estuviese enamorada del maestro. Esa noche, se despertó por un terrible sueño, en el que aparecía Kai y una señora que le decía que estaba prisionera, y que Dana tenía que buscar al unicornio. Cuando se despertó, allí estaba Kai, hablaron y se reconciliaron mutuamente. Durante los días siguientes, Dana siguió viendo visiones de esa mujer, pero no solo por la noche, sino en todas partes, Kai quería buscar al unicornio pero Dana se negaba.
El valle de los lobos
CAPITULO 4: PRIMERAS LECCIONES.
Al día siguiente, al despertarse, Dana vio dos túnicas blancas con una capa gris en la silla, y un suculento desayuno encima de la mesa. No vio a Kai, asique se puso una túnica, desayuno y fue a explorar la torre, no vio a nadie en toda la enorme torre, hasta que entro en la biblioteca. Allí encontró a un bello y enorme elfo, que se llamaba Fenris, él le dijo que sólo ellos dos eran los aprendices, y que él estaba en unos niveles muchos más altos que ella, también le advirtió que no subiera arriba de la torre, porque eran los aposentos del maestro y no se podía. Después Dana subió a su habitación y se encontró con una enana que le traía la comida y que refunfuñaba, se llamaba Maritta. Poco después apareció el Maestro, que venía para darle su primera lección. Le dió un libro, y con magia se fueron a uno de los bosques que rodeaban el castillo, Dana se sentía más segura ya que ya estaba con Kai. Allí el Maestro le habló sobre la vida con la magia, y le dijo que se acercara a un árbol, le sintiera, hablara con él, y luego le dijese que le pasaba al árbol. Dana no comprendía nada, pero lo intentó, el Maestro le dijo que ella tendría que venir todos los días e intentarlo, y cuando lo consiguiera vería como todo a partir de ahí iba a ser más fácil.
Al día siguiente, al despertarse, Dana vio dos túnicas blancas con una capa gris en la silla, y un suculento desayuno encima de la mesa. No vio a Kai, asique se puso una túnica, desayuno y fue a explorar la torre, no vio a nadie en toda la enorme torre, hasta que entro en la biblioteca. Allí encontró a un bello y enorme elfo, que se llamaba Fenris, él le dijo que sólo ellos dos eran los aprendices, y que él estaba en unos niveles muchos más altos que ella, también le advirtió que no subiera arriba de la torre, porque eran los aposentos del maestro y no se podía. Después Dana subió a su habitación y se encontró con una enana que le traía la comida y que refunfuñaba, se llamaba Maritta. Poco después apareció el Maestro, que venía para darle su primera lección. Le dió un libro, y con magia se fueron a uno de los bosques que rodeaban el castillo, Dana se sentía más segura ya que ya estaba con Kai. Allí el Maestro le habló sobre la vida con la magia, y le dijo que se acercara a un árbol, le sintiera, hablara con él, y luego le dijese que le pasaba al árbol. Dana no comprendía nada, pero lo intentó, el Maestro le dijo que ella tendría que venir todos los días e intentarlo, y cuando lo consiguiera vería como todo a partir de ahí iba a ser más fácil.
El valle de los lobos
CAPITULO 3: LA TORRE.
Un día que Dana volvía de jugar con Kai, vio que la casa estaba cerrada, dos caballos blancos en la puerta, y sus dos hermanos menores fuera. Rodeó la casa hasta que encontró una ventana por la que escuchó una voz desconocida, la de sus hermanos, y la de sus padres. Dana, ya había escuchado esa voz desconocida, era el hombre de la túnica gris, estaba hablando con los padres de Dana de llevársela a algún sitio, Dana perpleja de lo escuchado salió corriendo hacía el granero, su madre al enterarse que Dana había escuchado la conversación, salió corriendo tras ella, y le explicó que sería lo mejor, y la dio un medallón, de una luna con una estrella que había pasado de generación en generación desde su tatarabuela. Dana preparó la maleta, se despidió de su familia, y se montó en uno de los caballos blancos del hombre de la túnica gris ya que él le había regalado uno de ellos, ella le puso de nombre Lunaestrella, por el medallón. Dana no se había olvidado de Kai, y se bajo del caballo, dijo que se le había olvidado una cosa y fue a buscarle, en el momento que le encontró, entró el hombre de la túnica, miró a Kai y le dijo: “Tu también puedes venir”. Dana le dio las gracias y partieron, los tres.
A mitad del viaje, Dana le preguntó el nombre al hombre de la túnica gris, le dijo que le llamase Maestro. Fue un viaje largo, sin dirigirse la palabra, durmiendo poco en posadas de distintos pueblos, hasta que un día, llegaron a una enorme cordillera, donde él dijo que dentro de ella se encontraba su hogar, La Torre. Atravesaron el valle de los lobos y llegaron a una enorme torre, la cual al llegar, el maestro abrió las puertas al recitar unas palabras y la dijo a ella: “Bienvenida a la escuela de magia La Torre”.
Un día que Dana volvía de jugar con Kai, vio que la casa estaba cerrada, dos caballos blancos en la puerta, y sus dos hermanos menores fuera. Rodeó la casa hasta que encontró una ventana por la que escuchó una voz desconocida, la de sus hermanos, y la de sus padres. Dana, ya había escuchado esa voz desconocida, era el hombre de la túnica gris, estaba hablando con los padres de Dana de llevársela a algún sitio, Dana perpleja de lo escuchado salió corriendo hacía el granero, su madre al enterarse que Dana había escuchado la conversación, salió corriendo tras ella, y le explicó que sería lo mejor, y la dio un medallón, de una luna con una estrella que había pasado de generación en generación desde su tatarabuela. Dana preparó la maleta, se despidió de su familia, y se montó en uno de los caballos blancos del hombre de la túnica gris ya que él le había regalado uno de ellos, ella le puso de nombre Lunaestrella, por el medallón. Dana no se había olvidado de Kai, y se bajo del caballo, dijo que se le había olvidado una cosa y fue a buscarle, en el momento que le encontró, entró el hombre de la túnica, miró a Kai y le dijo: “Tu también puedes venir”. Dana le dio las gracias y partieron, los tres.
A mitad del viaje, Dana le preguntó el nombre al hombre de la túnica gris, le dijo que le llamase Maestro. Fue un viaje largo, sin dirigirse la palabra, durmiendo poco en posadas de distintos pueblos, hasta que un día, llegaron a una enorme cordillera, donde él dijo que dentro de ella se encontraba su hogar, La Torre. Atravesaron el valle de los lobos y llegaron a una enorme torre, la cual al llegar, el maestro abrió las puertas al recitar unas palabras y la dijo a ella: “Bienvenida a la escuela de magia La Torre”.
El valle de los lobos
CAPÍTULO 2: EL HOMBRE DE LA TÚNICA GRIS.
Pasaron dos años cuando Kai y ella regresaban a casa y vieron a un grupo de niñas jugar, Dana se acercó para preguntar a ver si podía jugar. Las niñas sin piedad la hicieron creer que la dejaban, para luego humillarla, por hablar sola, hasta el punto de tirarla piedras sin piedad hasta no perderla de vista. Después de esto, Dana se pensó si le merecía la pena seguir siendo amiga de Kai, porque sabía que la gente la llamaban bruja, loca y que hablaban mal de ella. Kai veía esto y sabía que tenía que seguir a su lado en este momento difícil. Ese año fue el peor, a parte del tiempo, que les perjudicaba en todas las estaciones, fue la pérdida de tres personas de su familia. Un día cuando Dana y Kai fueron a por el poco agua que quedaba, debido a la sequía, en el pozo, un hombre de túnica gris y viejo, le preguntó a Dana el camino a la ciudad. Cuando Dana se dio la vuelta para colocar bien el cubo de agua, el señor de la túnica se quedo mirando fijamente al punto donde se encontraba Kai, volvió a mirar a Dana y le dijo que hoy llovería, Dana miró al cielo y no vio ninguna nube, él se marchó. Dana y Kai se quedaron sorprendidos y dejaron apartado ese tema, hasta que esa noche llovió.
Pasaron dos años cuando Kai y ella regresaban a casa y vieron a un grupo de niñas jugar, Dana se acercó para preguntar a ver si podía jugar. Las niñas sin piedad la hicieron creer que la dejaban, para luego humillarla, por hablar sola, hasta el punto de tirarla piedras sin piedad hasta no perderla de vista. Después de esto, Dana se pensó si le merecía la pena seguir siendo amiga de Kai, porque sabía que la gente la llamaban bruja, loca y que hablaban mal de ella. Kai veía esto y sabía que tenía que seguir a su lado en este momento difícil. Ese año fue el peor, a parte del tiempo, que les perjudicaba en todas las estaciones, fue la pérdida de tres personas de su familia. Un día cuando Dana y Kai fueron a por el poco agua que quedaba, debido a la sequía, en el pozo, un hombre de túnica gris y viejo, le preguntó a Dana el camino a la ciudad. Cuando Dana se dio la vuelta para colocar bien el cubo de agua, el señor de la túnica se quedo mirando fijamente al punto donde se encontraba Kai, volvió a mirar a Dana y le dijo que hoy llovería, Dana miró al cielo y no vio ninguna nube, él se marchó. Dana y Kai se quedaron sorprendidos y dejaron apartado ese tema, hasta que esa noche llovió.
El valle de los lobos
CAPÍTULO 1: KAI
Todo comienza el día del nacimiento de Dana, la comadrona nota algo extraño pero no dice nada. Seis años después Dana conoce a un chico llamado Kai. A partir de ese día se veían muy a menudo, y luego todos los días. Kai iba todos los días a la granja a ayudar a Dana a hacer sus tareas, para terminar cuanto antes, y poder ir a jugar. Pasaron dos años cuando un día a Dana se le pasó la hora y llegó a la hora de cenar a casa, su madre la pegó hasta que ella le dijo que había estado con Kai, sus hermanos empezaron a decirle que Kai no existía, que solo ella podía verle,Dana no sabía nada de él, solo que se llamaba Kai. Dana asustada por los comentarios de sus hermanos se fue a pasar la noche al granero. En ese momento apareció Kai que le preguntó si quería que él se quedase o se fuese para siempre, ella entre lagrimas, respondió que se quedase siempre.
Todo comienza el día del nacimiento de Dana, la comadrona nota algo extraño pero no dice nada. Seis años después Dana conoce a un chico llamado Kai. A partir de ese día se veían muy a menudo, y luego todos los días. Kai iba todos los días a la granja a ayudar a Dana a hacer sus tareas, para terminar cuanto antes, y poder ir a jugar. Pasaron dos años cuando un día a Dana se le pasó la hora y llegó a la hora de cenar a casa, su madre la pegó hasta que ella le dijo que había estado con Kai, sus hermanos empezaron a decirle que Kai no existía, que solo ella podía verle,Dana no sabía nada de él, solo que se llamaba Kai. Dana asustada por los comentarios de sus hermanos se fue a pasar la noche al granero. En ese momento apareció Kai que le preguntó si quería que él se quedase o se fuese para siempre, ella entre lagrimas, respondió que se quedase siempre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)